Mujeres en la cafetería de Piero Marussig

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Este cuadro  es un óleo sobre tela y mide 100 x 80 centímetros. Fue realizado por el artista  de Trieste, Piero Marussig y se remonta al año 1924. Se denomina  Mujeres en la cafetería  y es posible apreciarlo en el Museo del Siglo XX de Milán.

Representa dos mujeres sentadas a una mesita de una cafetería. Una de ellas pensativa apoya la cabeza sobre una mano y está fumando un cigarrillo y la otra tiene un perrito sobre su regazo. Ambas están vestidas según la moda burgués de la época.

La obra denota la intención del artista de adherir a la pintura plástica, con suma atención por los detalles: la bandeja con las pastas de té, el perrito, los guantes, la cigarrera de plata, los sombreritos estilo cloché. El aire estilo Madame Bovary que exprimen las jóvenes denota insatisfacción en particular con sus miradas

Las cortinas del fondo recuerdan cuadros del pasado y más de una vez los estudiosos han sugerido comparar esta obra con Las Cortesanas (o bien Dos Damas Venecianas) de Vittore Carpaccio de 1490-1495, que es posible apreciar en el Museo Correr de Venecia y en que, muy probablemente, se inspira el autor. En efecto,  también el cuadro de Carpaccio están representadas dos mujeres con vestidos de la época, pero una joven y otra más adulta. Animales como aves y perros componen la obra, así como un paje que se expone desde la balaustrada. Aunque si en esta obra de Carpaccio las mujeres están de perfil y no de frente como en la de Marussig, se denota lo mismo la minuciosa exposición de los detalles y la intención de manifestar el estado de descontento de ambas mujeres.Las cortesanas de Vittore Carpaccio - visitas guiadas milan

 

 

 

 

 

 

 

 

Parte de bibliografía utilizada: Artículo de Massimo De Sabbata del libro Museo del Novecento, La Collezione – Electa.

Imago Pietatis de Giovanni Bellini

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Imago Pietatis es una pintura al temple sobre tabla del artista veneciano Giovanni Bellini  que se remonta al siglo XV y es una de sus obras maestras, pertenece a un período de  juventud en que su trabajo era influenciado por el cuñado Andrea Mantegna.

Representa a Jesús afligido y dolorido, en un ambiente desolado y solitario que conmueve. El cuerpo está pintado del color de la palidez de la muerte. Solitario como también nuestro destino en la muerte, pero hay esperanza, Cristo está surgiendo de su sepulcro.

El sarcófago nos da la dirección de la perspectiva del cuadro, llevándonos la mirada hacia el fondo donde se puede apreciar una corriente de agua, un bosque y un lago que refleja la luz rosada. En efecto, la luz que se difunde en la obra es crepuscular, que incide sobre el cuerpo pálido de Jesús en contraste con los otros elementos del cuadro.

A la derecha un peñasco solitario y arriba un árbol seco aislado, que aumenta el grado de soledad y desolación. A la izquierda plantas frondosas que pueden aludir al pecado; es decir que Jesús se sacrifica y resucita para la remisión de los pecados del mundo.

Giovanni Bellini nacido en Venecia en 1430, conocido como Giambellino, estudia en el atelier de pintura de su padre junto con su hermano Gentile Bellini. Fue importante su contacto con el cuñado Andrea Mantegna, pero se diferencia porque su pintura es más libre, hecha con luz más natural. Esta obra se puede apreciar en la Casa Museo Poldi Pezzoli de Milán.

Otra obra maestra del pintor veneciano Giovanni Bellini, se encuentra en la Pinacoteca de Brera y se denomina Piedad.

San Agapito: torturado cabeza abajo

San Agapito - visitas guiadas milanAgapito nació en Praeneste (antigua Palestrina, ciudad de la provincia de Roma), en el siglo III d. C. de una familia de alto rango. Muy joven, por sus estudios de derecho se trasladó a Roma donde se acercó también a las enseñanzas de Jesús. Convirtiéndose a la naciente religión, cayó víctima de una de las persecuciones que padecieron las primeras comunidades cristianas. Arrestado, fue llevado ante el emperador quien lo instó a renunciar a su fe. Agapito, sin embargo, se opuso firmemente y fue sometido a torturas. La intensidad de las penas a Agapito se hizo gradualmente más y más cruel. Sin comida, ni agua por varios días, debido a su resistencia, se decidió arrojarle brasas ardientes, lo que no surtió el efecto deseado: en efecto, Agapito, en vez de sufrir por el dolor de las quemaduras, se levantó agradeciendo a Dios por su fe. Entonces se ordenó atarlo a un árbol, cabeza abajo y exponerlo al fuego. También esta tortura fue inútil. El joven fue llevado al anfiteatro y arrojado a los leones. Las bestias feroces, en vez de hacerle a pedazos, simplemente le lamieron los pies. Agapito fue decapitado el 18 de agosto. Su historia se comienza a escribir a partir del siglo XI.
Parece ser que en el siglo IX, las reliquias del santo mártir fueron transferidas en una iglesia que una vez era un templo pagano y ahora es la Basílica de San Agapito de Palestrina de Lacio en Italia.
San Agapito es también una ciudad italiana de la provincia de Isernia en la región Molise. Sus habitantes veneran este santo del que la ciudad toma el nombre.
En Milán, es posible ver su estatua en el Museo de la Catedral, o simplemente mirando en alto, el lato sur de la Catedral de Milán.
Se recuerda que con el mismo ticket de entrada de la Catedral de Milán es posible entrar a su museo.