Retablo Trivulzio en el Castillo Sforzesco de Milán

Retablo Trivulzio - Andrea Mantegna - visitas guiadas milanEsta obra que se conoce con el nombre de Retablo Trivulzio (Pala Trivulzio) porque perteneció a la colección del príncipe Luigi Trivulzio, se titula “Madona en gloria con los Santos Juan el Bautista, Gregorio Magno, Benedicto y Jerónimo” y es una témpera sobre lienzo que mide 287 x 214 centímetros. Es del gran artista paduano Andrea Mantegna y se remonta a 1497. En origen había sido colocada sobre el altar mayor de la Iglesia de Santa María en Organo de Verona y hoy se conserva en la Pinacoteca del Castillo Sforzesco de Milán.

La composición ha sido realizada con la técnica de la perspectiva escorzada del tipo de abajo hacia arriba (sottoinsú) que le otorga majestuosidad. Similar a ella y de un año antes es la Madona de la Victoria del mismo artista, conservada en el Museo del Louvre y en que el grupo compositivo de la Virgen, santos y otros personajes están colocado en un nicho arquitectónico adornado con vegetación. En vez, en el retablo Trivulzio desaparece la arquitectura y toma el puesto un cielo con un denso escenario vegetal de frutas y flores. Una almendra repleta de ángeles querubines rodea a la Virgen que parece estar sentada en un trono y, en vez, está en Asunción. Ángeles cantores en los pies de la composición introducen la perspectiva.

Jesús bendice y posee un collar con colgante de coral, símbolo que alude a la Pasión de Cristo. La Virgen tiene en mano una rosa, su emblema, símbolo de maternidad y misterio (María es llamada Rosa Mística en las letanías). A la izquierda San Juan el Bautista que indica al Niño, San Gregorio Magno con la tiara papal lo observa extasiado, San Benedicto con el báculo y San Jerónimo sostiene con una mano la Biblia y con la otra un modelito de la Iglesia.

El toque final que ciertamente impresionaba a los fieles que frecuentaban la iglesia y a los turistas que han visto este retablo y que hoy pueden ver todavía es un delgadísimo trazado de oro que le confiere aún más grandiosidad.

De Andrea Mantegna, entre sus obras más destacadas, merece mención las ejecutadas en Mantua, para la familia Gonzaga en que pintó los frescos de la Cámara de los Esposos, el Retablo de San Zenón en Verona y el Cristo Muerto de la Pinacoteca de Brera de Milán.

En la Pinacoteca de Brera es posible apreciar también, de Mantegna, el cuadro de la “Madona con el Niño y un coro de querubines” y no se pierdan la “Virgen con el Niño durmiente” y el “Retrato masculino” en el Museo Poldi Pezzoli siempre en Milán.

Bibliografia:
• Philippe Daverio – Guardar Lontano Veder vicino – Esercizi di curiosità e storie dell’arte – Rizzoli
• Philippe Daverio – Il gioco della pittura – Rizzoli
• La Pinacoteca del Castello Sforzesco a Milano – Guide Skira

La Fornarina, el sensual amor de Rafael Sanzio

La Fornarina de Rafael Sanzio - visitas guiadas milanEste retrato luminoso de una bella mujer con cabellos y ojos color azabache es una las obras más famosas de Rafael Sanzio y se llama La Fornarina. Es un óleo sobre tabla que se remonta a 1519 – 1520 y pertenece a la Colección de las Galerías de Arte Antiguo de Palazzo Corsini de la ciudad de Roma.

La joven representada es Margarita Luti, mujer amada por Rafael, hija de un panadero (en italiano fornaio) y por eso se le llamaba Fornarina (de forno, es decir horno en italiano). En pasado se pensaba fuese obra de Julio Romano, el discípulo de Rafael, pero estudios profundizados han atribuido la obra a la mano de Rafael Sanzio.

Rafael ha pintado la joven con piel tersa y delicada, su boca es sensual y mejillas encarnadas. Ella apoya una mano sobre su pecho izquierdo y la otra sobre su bajo vientre, como si quisiese cubrir su intimidad. Está semidesnuda cubierta con un velo y paño rojo. En su brazo izquierdo lleva un brazalete con la escritura “Raphael Urbinas”.  Cabellos recogidos con un pañuelo dorado  están decorados con una perla. En Occidente, el nacimiento de la perla se asocia con el de Venus, diosa del amor.

La pasión de Rafael por esta joven inspiró a escritores, poetas y artistas creándose así una leyendaria historia de amor, sobre todo, en el período del Romanticismo en que los artistas se aventuraban en la creación de obras de arte con este tema. Es el caso del cuadro llamado “Rafael y la Fornarina”  de 1814 del pintor Francesco Gandolfi conservado en la Academia de Brera, el del pintor Cesare Mussini con la obra “Rafael desnuda por primera vez a Fornarina” o el de Ingres su apasionado estudioso, del pintor milanés Faruffini, de Giuseppe Sogni y otros.

La obra del maestro y otras, junto con las de los pintores que se inspiraron en su idilio es posible ver en la actual exposición ofrecida por la Galería de Arte Moderno de Bérgamo con el nombre: Rafael y el eco del mito. En ella está presente también el préstamo otorgado por el Museo Poldi Pezzoli de Milán, de la Cruz atribuida a Rafael Sanzio.

Bibliografía:

Catalogo Mostra Raffaello e l’eco del mito – Accademia Carrara – Marsilio – Electa

 

Mujeres en la cafetería de Piero Marussig

Mujeres en la cafetería - Piero Marussig - visitas guiadas milan

Este cuadro  es un óleo sobre tela y mide 100 x 80 centímetros. Fue realizado por el artista  de Trieste, Piero Marussig y se remonta al año 1924. Se denomina  Mujeres en la cafetería  y es posible apreciarlo en el Museo del Siglo XX de Milán.

Representa dos mujeres sentadas a una mesita de una cafetería. Una de ellas pensativa apoya la cabeza sobre una mano y está fumando un cigarrillo y la otra tiene un perrito sobre su regazo. Ambas están vestidas según la moda burgués de la época.

La obra denota la intención del artista de adherir a la pintura plástica, con suma atención por los detalles: la bandeja con las pastas de té, el perrito, los guantes, la cigarrera de plata, los sombreritos estilo cloché. El aire estilo Madame Bovary que exprimen las jóvenes denota insatisfacción en particular con sus miradas

Las cortinas del fondo recuerdan cuadros del pasado y más de una vez los estudiosos han sugerido comparar esta obra con Las Cortesanas (o bien Dos Damas Venecianas) de Vittore Carpaccio de 1490-1495, que es posible apreciar en el Museo Correr de Venecia y en que, muy probablemente, se inspira el autor. En efecto,  también el cuadro de Carpaccio están representadas dos mujeres con vestidos de la época, pero una joven y otra más adulta. Animales como aves y perros componen la obra, así como un paje que se expone desde la balaustrada. Aunque si en esta obra de Carpaccio las mujeres están de perfil y no de frente como en la de Marussig, se denota lo mismo la minuciosa exposición de los detalles y la intención de manifestar el estado de descontento de ambas mujeres.Las cortesanas de Vittore Carpaccio - visitas guiadas milan

 

 

 

 

 

 

 

 

Parte de bibliografía utilizada: Artículo de Massimo De Sabbata del libro Museo del Novecento, La Collezione – Electa.