Archivo de la categoría: Historias inquietantes

Baile macabro de Todos los Santos

En el área adyacente a la Basílica de Esteban en la ciudad de Milán, había un cementerio en el siglo XII,  donde se sepultaban los fallecidos provenientes de un hospital cercano. Con el tiempo fue ampliado y luego de varias vicisitudes fue construida la Iglesia de San Bernadino de Siena. Cuando se suprimió el cementerio y el hospital, los huesos exhumados fueron reunidos en una capilla osario que es posible visitar entrando en la Iglesia. El osario está totalmente tapizado por huesos humanos, basta girar los ojos para ver cráneos, mandíbulas, fémures y otros huesos que decoran las paredes. Debajo del altar esqueletos humanos amontonados ofrecen el espectáculo de la deformidad que con el tiempo han sufrido. Sobre dichos restos un cuerpo entero más conservado extiende sus brazos esqueléticos sobre ellos.

Cuenta la leyenda que son los cadáveres de los milaneses matados por el invasor godo, Uraia, que arrasó Milán en 538. Entre estos cuerpo se encuentra el de una jovencita y parece ser que la noche de Todos los Santos, junto con otros matados dejan sus posiciones y se ponen a danzar un baile macabro, produciendo un ruido escalofriante debido a los choques de los huesos.

La urna contra el dolor de cabeza

En el siglo XIII, un predicador dominico llamado Pedro de Verona, se dedicó a la difusión del Evangelio en Italia y, en particular, en el norte y en el centro. Una vez nombrado Inquisidor de Lombardía enfrentó a los heréticos creándose muchos enemigos. Por venganza fue matado con un golpe de una hoz en la cabeza. Fue santificado antes de un año de su muerte (es el santo más rápidamente canonizado) y sus atributos son la palma del martirio y la hoz incrustada en la cabeza.

Un siglo después el obispo de Milán Giovanni Visconti encargó al escultor Giovanni Balduccio realizar una urna de mármol para guardar los despojos del cuerpo del mártir, sin la cabeza, porque la conservaba como reliquia en su casa. Desde ese momento el obispo comenzó a acusar violentas migrañas sin tregua. Cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando, ordenó colocar la cabeza del Santo en su urna con el resto del cuerpo y, de inmediato el dolor de cabeza desapareció. Y es a partir de ese momento que San Pedro Mártir se vuelve protector contra las migrañas.

Hoy en día, la urna se encuentra en la Capilla Portinari de la Basílica de San Eustorgio en Milán y el día 29 de Abril, por la fiesta de San Pedro Mártir, los fieles, con sus pañuelos,  tocan la preciosa arca que contiene la urna del santo para evitar el dolor de cabeza durante todo el año.

Una leyenda espeluznante: Santo Tomás en tierra mala

Es una iglesia situada entre el Teatro La Scala y el Castillo Sforzesco de Milán. Pero ¿por qué se llama en tierra mala o amarga? Algunos dicen que es debido a los enfrentamientos entre San Ambrosio y los arrianos , otros que era un lugar donde los paganos torturaban a los cristianos, pero la leyenda más conocida es la que cuenta una historia espeluznante que se remonta al período del duque Giovanni Maria Visconti, a principios del siglo XV.

Una noche cuando el duque regresaba al Castillo Sforzesco, oyó una voz desgarradora de una mujer y uno de sus siervos le informó que era una viuda que se lamentaba porque el sacerdote no había enterrado a su marido, porque era pobre y no tenía dinero. Entonces el duque verificando que se trataba del párroco de la Iglesia de Santo Tomás, exigió el entierro, con la promesa que iba a pagar él por el servicio. El duque era famoso por ser despiadado, pero en este caso, de manera extraordinaria, había sido bondadoso con la mujer. Al día siguiente se realizó el funeral y parece ser que el duque, cuando el ataúd fue colocado en la tumba, obligó, sin piedad, al sacerdote a entrar en el féretro y así fue que el eclesiástico fue enterrado vivo.

Desde ese día los milaneses llamaron a esa iglesia Santo Tomás en tierra amarga (amara en italiano), con el tiempo tomó la denominación en tierra mala.