Los macarrones de Ladurée de Milán

Pastelería Ladurée en MilánSi les apetece algo goloso para satisfacer una sensación de comer algo dulce, una verdadera glotonería son las pastas conocidas como macarrones, que vende la pastelería Ladurée de Milán, en la calle Spadari 6, no muy lejos de la Catedral. La tienda presenta un estilo que nos recuerda el período francés de la corte de Versalles.

Los macarrones  son deliciosas pastas de bonitos coloridos, hechas con una mezcla compuesta por claras de huevo montadas, harina de almendras, azúcar y colorante alimentario. Al morder son crujientes por fuera y húmedos por dentro. En su interior el toque final lo da un relleno que puede ser el tradicional de chocolate negro, chocolate con leche o  chocolate blanco o bien puede tener otros gusto como por ejemplo crema de vainilla, de avellanas y fresas.  Hay un macarrón de color celeste que evoca la corte francesa y es llamado María Antonieta. En efecto, el empaquetado de los macarrones también evoca el estilo real y neoclásico de Francia de la corte de Versalles.
La Larousse Gastronomique  nos cuenta que, en 1731, los macarrones fueron creados en un convento carmelitano en provincia de  la Tours en Francia. Otros dice que nacen en París, remontando su historia a la tradición que los ve como pequeños alfajores que se vendían rellenos de mermelada. Más tarde, en una vieja Pastisserie, siempre de  París, de nombre Ladurée,  el cocinero Desfontaines mejoró la receta y para enfatizar el producto los embaló en paquetes refinados. Una leyenda más antigua cuenta que la receta es de la cocina italiana de los Medici, parece ser que  Caterina los llevó como regalo de matrimonio a su esposo Enrique II de Francia (siglo XVI).

O de origen italiano o de origen francés, la verdad es que son deliciosos y que no sirven para quien está en régimen, pero siendo pequeñitos…

Bibliografía

Alice Melloni – Olga Mascolo – Milano Chic . Guida ai luoghi più esclusivi nella città dello stile. Newton Compton Editori.