El héroe sin nombre

1898-Bava Beccaris manda  a sus soldados a disparar contra una multitud  inocente que pedía un pedazito de pan: se trata de mujeres, niños, ancianos, personas sin hogar. Pero un militar decide oponerse a la barbarie. Su fucilación es inmediata. Nadie sabe cómo se llamaba ese soldado, y dado que  los únicos monumentos recuerdan Umberto I, el rey que había ordenado a Bava Beccaris abrir fuego contra la multitud, nuestro pensamiento se dirige, en cambio,  a ese  soldado que no tiene nombre, pero que tenía una dignidad mayor de la de un rey.