Maravillas Catedral vidriera San Martín de Tours

 
Vitral San Martín de Tours

En la Catedral de Milán la vidriera de San Martín de Tours, es una maravilla a no perderse.

San Martín de Tours fue el primer santo no mártir del cristianismo. Nacido en Panonia, hijo de un tribuno romano, comenzó la carrera militar para convertirse en un guardia imperial.

Se lo recuerda especialmente por el episodio en el que, representado a caballo, comparte su capa con un pobre desnudo . La leyenda cuenta que esa misma noche Jesús le apareció con la mitad del manto que él había compartido.

Asimismo, se recuerda su bautismo y la partida a oriente para acompañar al obispo de Poitiers, Hilario (más tarde San Hilario), que había sido desterrado. Martín replicó al arrianismo con mucho fervor. Luego regresó a la Galia y fundó el primer monasterio de Europa, en Tours , después de haber sido nombrado párroco por Hilario. En el año 371 fue elegido obispo de Tours, y después de haber padecido muchas tentaciones murió en 397 (el mismo año en que murió San Ambrosio). Fue enterrado en Tours y así la ciudad se convirtió en un destino importante de esta peregrinación.

¿Pero todo esto que tiene que ver con la ciudad de Milán? Bueno, Usted debe saber que hay un vitral que se encuentra en el brazo sur del crucero de la Catedral de Milán, justo detrás del «Altar de la Presentación de la Virgen».


Descripción de obra de la Catedral, vidriera San Martín de Tours

Si se entra por la puerta del lado sur se ve de inmediato en la parte superior derecha. Cuenta  la vida de San Martín de Tours. Se lee desde arriba hacia abajo y de izquierda a derecha. En sucesión, se puede apreciar: el corte de la capa, el bautismo de Martín, el encuentro con Hilario, obispo de Poitiers, la fundación de nuevos monasterios, después de su nombramiento como obispo y su presentación ante el rey y la aparición de San Ambrosio en su funeral (milagro de la ubicuidad de San Ambrosio).

La obra está fechada en el último cuarto del siglo XVI. Antes de esto, en el mismo recuadro existían otros dos vitrales que se sustituyeron años atrás.

Como autores, se piensa a una colaboración de artistas lombardos y flamencos. En él se incluyen, sin embargo, el cristal a trébol de los profetas que se atribuyen por la alta calidad técnica al maestro Michelino da Besozzo (uno de los mayores exponentes del gótico internacional) y a su taller.

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