Iglesia de Santa María en San Sátiro

Si pasan por la ciudad de Milán no dejen de entrar en esta iglesia, una sorpresa les espera. Se encuentra a lo largo de la calle Turín.
Fundada en el siglo IX por voluntad del Arzobispo Ansperto, hoy podemos apreciar  el edificio de planta lobulada (Capilla de San Sátiro) y el campanario. Fue consagrada en 1016 por Ariberto da Intimiano y reconstruida bajo la dirección de Donato Bramante. Entre las varias reconstrucciones de este arquitecto se encuentra el baptisterio de planta octogonal, con función de sacristía. La fachada fue iniciada por Antonio Amadeo y debido a desacuerdos con Bramante, abandonada y realizada cuatro siglos más tarde por Giuseppe Vandoni. Varias veces fueron realizadas restauraciones por infiltraciones de agua en el terreno, en el siglo XIX y en el siglo XX.
Parece ser que la Iglesia verdadera y propia fue construida en el siglo XIII, luego de un acontecimiento milagroso en que la imagen de la Virgen con el Niño (todavía presente) comenzó a sangrar después que Massazio da Vingonzone la apuñaló.
Entre los varios tesoros que conserva esta iglesia mencionamos el grupo de terracota que representa la Piedad, realizado por Agostino Fondulis, los frescos de Bergognone, la imagen milagrosa en la zona del ábside detrás del altar mayor y ahí mismo la “perspectiva bramantesca” de la que hay que acercarse para comprender si es pintura, escultura o arquitectura.

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