Burlas en Milán

Las burlas en Milán que cometieron cierto chicos pudientes y caprichosos eran de todo tipo.

En siglo XVIII, en Milán, había un grupo de jóvenes descendientes de familias nobles que se llama la «Compañía de la Teppa«. Teppa (hampa) en milanés significa,»musgo». Por lo general crece abundante en lugares sombríos y húmedos como ciertos sitios cercanos al Castillo Sforzesco y donde justo allí se reunía esta Compañía.

Estos «simpáticos» jóvenes, sin duda, no tenían muchas cosas que pensar y para matar el tiempo se dedicaban a hacer chistes burlescos que poco tenían de infantil.

En particular, se recuerda la burla de los enanos.

Sucedió que uno de los chicos de la compañía fue rechazado por una chica de noble familia. Así que el grupo de jóvenes decidió hacersela pagar y, ya que estaba, a todas las chicas nobles de la ciudad. Así que las jóvenes fueron invitadas a una cena en Villa Simonetta (al norte de Milán), con la promesa que habrían conocido los chicos más guapos de la ciudad. Por otra parte un grupo de enanos fueron invitados a la reunión en esa villa, bajo la oferta de pasar una noche con prostitutas condescendientes.

Cuando llegó el día de la celebración, las chicas se presentaron a la villa. Se les hace entrar en una gran sala. Entonces, ¡sorpresa! las puertas se abren y entran los enanos y pensando que las chicas fuesen prostitutas, se lanzan al asalto. Será difícil detener a esos hombre, asi que las chicas se toman un gran susto, pero rápidamente se acompañan de vuelta a casa.


Conclusión de las burlas en Milán

Los chicos de la Compañía de la Teppa esta vez habían cometido una burla pesante, sin embargo, les fue bastante bien debido a su posición social. Aunque si parece ser que algunos fueron reclutados y otros enviados al exilio.

En todo caso, ese grupo de bravucones ha dejado su marca, en efecto, hoy en día si queremos indicar un joven que comete actos violentos exclamamos: «¡Qué teppista (bárbaro)! 

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